Bienvenidx







La icónica república de cuba, pasarela histórica de maricas, lenchas, vaquerobvias y elegantes transformistas tiene nuevas inquilinas: Las Bellas Hartas, un espacio cultural que, entre la música, los tacones, las multitudes y los neones de la noche LGBTIQ+ del centro de la ciudad de México surge para celebrar el arte y la diversidad.



Estigmas que nos cobijan, rebozos que guardan memoria

Jaime ‘Puki’ Antonio Ferreira
@puki_dealabama



FEBRERO 5—8
2026

Espacio 22, primer piso
@salonacme

El rebozo es, por excelencia, la prenda del mestizaje y la síntesis cultural. Su etimología sugiere el acto de la ocultación (re-bozarse, cubrirse el rostro), naciendo de una imposición colonial: la necesidad de las mujeres mestizas de cubrir su cuerpo para ingresar a los templos, emulando las tocas de los frailes y los mantos españoles. Sin embargo, su manufactura es resistencia indígena; en él persisten el uso del malacate, el telar de cintura y el manejo virtuoso de fibras ancestrales como el ixtle, el algodón blanco y el coyuchi (coyote), de origen prehispánico.

Esta prenda polisémica —nombrada mini-mahue entre los otomíes o cenzotl (“manta de mil colores”) en la tradición náhuatl— encuentra en la obra de Jaime “Puki” Antonio Ferreira una relectura radical. Historiador y maestro de la compleja técnica del Rebozo de Jaspe (Ikat), Puki combate los esencialismos y el "trans-indigenismo" de mercado que exige al artesano cumplir con una cuota de folclore para ser validado.

Sus piezas no buscan el recato, sino la confrontación. Entre la urdimbre y la trama, Puki teje una memoria dolorosa marcada por la discriminación y la crisis del VIH. Palabras que socialmente han funcionado como sentencias de exclusión —puto, maricón, pinche sidoso— son capturadas matemáticamente en los hilos teñidos para ser exhibidas sobre el cuerpo.

Puki subvierte así la función primigenia del objeto: el rebozo deja de ser un velo para "no ser vistas" y se transforma en una pancarta que visibiliza los estigmas. Nos cobijamos en el insulto no para escondernos, sino para desactivar su carga moral y convertir la herida en identidad y orgullo.
Antonio Martínez Velázquez

   



© 2026 All Right Reserved / Todos los derechos reservados